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Revista GolfDigest
Golfdigest
Número 228
Marzo 2017

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Reportaje GD

Pasado, presente y futuro de Golf Canal

Los profesores se movilizan para que este deporte no muera en Chamberí
9 enero 2017| Carlos Salgado

Desde que en septiembre del año pasado, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) declarara nulo el proyecto deportivo en las instalaciones del Canal de Isabel II de Islas Filipinas, en el barrio madrileño de Chamberí, y la Comunidad de Madrid decidiera acatar la sentencia y no recurrirla, se ha establecido un plazo de dos años para “restituir a su estado original” el solar, ya que es cuando expira la concesión de la empresa que actualmente explota las instalaciones.

De esta manera, 2018 parece la fecha de caducidad de todas las instalaciones deportivas de Islas Filipinas, no sólo de la cancha de prácticas y el campo de Pitch & Putt, sino también del pádel, fútbol e incluso de la pista que circunda el terreno, por mucho que la lucha de las asociaciones de vecinos sólo haya tenido en su punto de mira al golf desde el mismo momento en que se conoció el proyecto.

Por ese motivo, los profesores de Golf Canal han puesto en marcha una serie de acciones, como recogida de firmas, jornadas de puertas abiertas, clases gratis, torneos para niños, y colaboración con ONGs, entre otras, para poner de manifiesto las bondades del golf, demostrar el interés que suscita entre muchos residentes en el distrito y, finalmente, convencer a las asociaciones vecinales de que puede tener cabida en el futuro proyecto, que se decidirá en una mesa que la Comunidad de Madrid creará con los vecinos y el Ayuntamiento de Madrid.

Asimismo, los monitores de golf se reunieron con la Comunidad de Madrid cuando se supo que ésta no recurriría la sentencia –decisión que no terminan de comprender–, y para su sorpresa, los responsables autonómicos reconocieron desconocer las cifras reales del golf, tanto en Madrid como en España. “Hicimos una presentación con los datos del golf a nivel nacional y regional y se quedaron muy sorprendidos. No es tan minoritario como creían (hay más de 5.000 federados en el distrito). Les dijeron que aquí no venía nadie y tampoco les comunicaron que tenemos una escuela infantil y otra para personas discapacitadas”, señala Gustavo Sánchez, uno de los profesores. “Además, el 30% de los residentes en el distrito son jubilados, es decir, son personas a las que la práctica del golf se adapta mejor que otros deportes como fútbol o baloncesto”, añade.

Opinión negativa del golf

Sin embargo, lo que más duele a los profesores de Golf Canal y a los usuarios de esta instalación, ha sido el ataque a un deporte como el golf, que el año pasado volvió a ser olímpico, por parte de las asociaciones vecinales, echando mano de tópicos y prejuicios que no se corresponden con la realidad.

“Siempre han ido contra el golf por lo que creen que representa. Hemos intentado hablar con las asociaciones de vecinos para que vieran las instalaciones, para informarles de lo que hacemos e intentar dialogar, pero ha sido imposible. Nunca han contestado a nuestros requerimientos. En sus reclamaciones nunca han dado la opción de modificar la instalación o reducir su tamaño. Esa es una idea que presentaremos: ceder parte de la instalación de golf –de hecho, ya no se utiliza la segunda cancha de prácticas, que está al fondo, y está ocupada por unas porterías de fútbol–, como el campo de Pitch & Putt y parte de la cancha de prácticas, pero sí seguir con la escuela de golf”, explica Sánchez.

Además, los profesores también hablan de intereses políticos cuando se ha atacado a las instalaciones de golf. “Golf Canal fue un proyecto de Esperanza Aguirre y siempre se ha utilizado como arma política. Siempre que había elecciones, salía a colación el tema del golf en Islas Filipinas, pero nunca ha venido ningún político, fuera del partido que fuera, a ver cómo funcionan las instalaciones”, dice Ángel Jacinto, otro de los profesores.

Un nacimiento con polémica

Analizando todo el contencioso y la sentencia del TSJM, es evidente que los diferentes gobiernos de la Comunidad de Madrid intentaron esquivar con distintas maniobras los escollos que fue encontrando el proyecto y, al final, ha sido el golf el que ha pagado los platos rotos ante la opinión pública, cuando en realidad, es la víctima.

Todo empezó en 2003, cuando el gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Alberto Ruíz-Gallardón, decidió construir sobre los depósito número 3 del Canal de Isabel II, una zona verde con instalaciones deportivas, un estanque y un helipuerto.

Luego, el gobierno de Esperanza Aguirre cambió el proyecto, añadiendo más zonas deportivas, entre ellas la cancha de golf y el campo de Pith & Putt. Cuando faltaban seis meses para la conclusión de las obras, el Ayuntamiento de Madrid decretó que aquello era ilegal y exigió la paralización de las obras porque el proyecto no cumplía las condiciones originales.

Hace unos días pudimos hablar con la propia Esperanza Aguirre, principal valedera del nacimiento de Golf Canal, y esto es lo que nos decía al respecto:

Ante esta decisión, el ejecutivo de la Comunidad de Madrid pidió otro permiso y declaró que las instalaciones de golf respondían al interés general. Sin embargo, ante esa nueva denominación, los tribunales coincidieron al afirmar que aquella instalación no cumplía con los requisitos necesarios para ser considerada de “interés general” y por eso, en 2013, Ignacio González y su corporación crearon el “Plan Especial Definición de Redes Públicas Depósito número 3 del Canal de Isabel II y Regulación de Condiciones de Protección” con el objetivo de legalizar un complejo que llevaba seis años construido.

Y así, hasta el pasado mes de septiembre, cuando el TSJM declaró “nulo de pleno derecho” ese Plan y que, por tanto, había que “restablecer la parcela a su esado físico anterior a la ejecución de las obras”.

Cumplimiento de la sentencia

Todavía no se sabe cómo se va a cumplir la sentencia del TSJM, pero según las declaraciones de Ángel Garrido, consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, parece que se salvarán “de la quema” el pádel y el fútbol, algo que los profesores de golf ven como un agravio comparativo.

Por otro lado, está el coste económico, que, según Gustavo Sánchez, “implicaría tirar a la basura una inversión de 50 millones de euros, más lo que cueste quitar todo, que podría rondar los 20 millones”. Y sin olvidar el coste social, “ya que unas 1.000 personas a la semana (200 de ellas, niños) dejarán de recibir clases de golf y otros 1.000 no usarán las instalaciones”, añade.

“Si esto se cierra, habrá mucha gente que dejará de jugar al golf. Son personas que vienen andando, en bici o en transporte público. Y otros muchos no podrán empezar a practicarlo. Estas instalaciones han servido para que muchas personas se iniciaran en el golf”, señala Daniel Romero.

“Las asociaciones de vecinos dicen que para jugar aquí hay que estar federado, y no es cierto. Cualquier persona puede venir y probar lo que es el golf, ya sea dando bolas o jugando en el Pitch & Putt, este último con unas bolas especiales o acompañado por un profesor. Los precios son bastante populares y, por ejemplo, por 6 € puedes estar todo el día dando bolas”, explica Óscar Martín.

Contrastando con la imagen del golf que tienen las asociaciones vecinales, Nacho Puga destaca que “todos tenemos alumnos de todas las clases sociales. Hay pescaderos, carniceros, porteros… La gente se cree que sólo damos clases a jefazos de grandes empresas, y no es así. Hemos perdido alumnos desde la crisis porque algunos se han quedado en paro. Esta instalación ha ayudado a popularizar el golf en el centro de Madrid”.

David Moser-Rothschild, el profesor que dio la primera clase en Golf Canal y que no quiere ni pensar en que algún día podría dar la última, recuerda el éxito de público que tuvieron cuando se abrieron las instalaciones y que antes de que éstas existieran, en el antiguo Estadio Vallehermoso, ahora ocupado por el CDM Go fit, también se empezaron a dar clases de golf y también levantaron mucha expectación. “La gente hacía cola y ésta daba la vuelta a la manzana. Sólo había ocho puestos y se jugaba contra una red. Aquello fue un auténtico ‘boom’ del golf”.

Pero para todos los aficionados al golf que usan estas instalaciones, ya sean profesores, alumnos o simples jugadores que van a dar bolas, lo peor ha sido escuchar declaraciones como las de Ramón López Lucio, catedrático de arquitectura que ha asesorado a las asociaciones de vecinos, cuando dijo en una mesa informativa tras la sentencia del TSJM que “lo primero es quitar las vallas de ese Guantánamo a la inversa, y lo llamamos así porque en vez de estar allí terroristas, están los señoritos de mayor poder adquisitivo de la ciudad, mientras la población de a pie da vueltas en torno a ellos diciendo qué guapos son, qué bien tiran y qué bien mueven las muñecas”.

Otras manifestaciones, como las de Mercedes Arce, vicepresidenta de “Parque Sí en Chamberí”, cuando dijo: “No hay que quitar lo que no sea campo de golf. El pádel, la pista y el fútbol, que sigan porque sí se usan”, tampoco las entienden los golfistas.

Y tampoco se comprenden algunas peticiones de los vecinos para el futuro de ese espacio como una escuela de música –no se pueden construir edificios sobre los depósitos–, o un campo de hockey sobre hierba, cuando es un deporte que practican poco más de 1.000 madrileños, frente a los más de 80.000 golfistas que hay en la región.

Aun así, los profesores creen posible llegar a un acuerdo con las asociaciones de vecinos para que no mueran unas instalaciones que, por ejemplo, han sido la cantera de un equipo de niños que ha competido en la Liga de Madrid y que ha llegado a la final casi todos los años, o que acoge una escuela de golf adaptado donde se imparten clases a personas con distintas discapacidades.

En marzo está previsto que se forme la mesa promovida por la Comunidad de Madrid donde estará también el ayuntamiento y las asociaciones vecinales, y de ella saldrá el proyecto que se ejecutará sobre los terrenos del Canal de Isabel II. Será el momento en el que este grupo de profesores demuestren con sus acciones que en Chamberí también hay sitio para el golf. Al cierre de este número, más de 4.000 firmas recogidas en la página web change.org, lo confirmaban.

Enlaces:

https://www.change.org/p/canal-de-isabel-ii-no-al-cierre-del-golf-en-canal

https://golfsimadrid.wordpress.com/blog/

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